El Piano Italiano:
Pianoforte Francés: Piano Inglés: Piano Alemán: Klavier
El piano es un instrumento de cuerdas
percutidas por martillos activados por teclas. La producción del
sonido tiene lugar por medio del martillo que el mecanismo del teclado
lanza contra las cuerdas. Originalmente se llamó Pianoforte (suave-fuerte),
porque podía contrastar el volumen del sonido, lo que no podía
hacer su antecesor, el clavicémbalo.
Hacia 1709, Cristofori desarrolló en Florencia el
primer mecanismo de este instrumento, que dio en llamarse Hammerklavier.
A este mecanismo le siguió el Alemán (de rebote) y el inglés
de percusión. En el año 1821, Erara perfeccionó este
último mediante su mecanismo de repetición, de ese modo
se posibilitó una rápida sucesión de ataques y por
ende, la ejecución pianística virtuosa de los siglos XIX
y XX.
En la actualidad existen mecanismos muy diversos, para
intensificar el sonido se utilizaron cuerdas más gruesas y una
tensión mayor (hasta 18 toneladas), lo cual dio por resultado el
procedimiento de construcción masiva de piano con marcos de hierros
de fundición (EE.UU., 1824), posee además 2 pedales , el
derecho para levantar los apagadores y el izquierdo para la ejecución
en sordine, lo cual en el piano vertical se logra acortando el mecanismo
percutor y en el piano de cola, desplazando los martillos hacia la derecha
de modo que sólo golpeen una o dos cuerdas, dispuestas en números
de dos o tres por nota, respectivamente. Además algunos pianos
cuentan con un tercer pedal ubicado en el centro de dos habituales llamado
"pedal sostenido", que opera para sostener únicamente
aquellos tonos cuyos apagadores están ya elevados por el mecanismo
de las teclas. Además, El teclado está compuesto de 52 teclas
blancas y 36 negras, con un total de 88 teclas.
La técnica del piano abarca el toque figurativo
y el toque de acordes y arpegios. Igual que el órgano es un instrumento
polífono. Su sonoridad es variada en intensidad y efectos especiales.
En los siglos XVIII y XIX se construyeron modelos como el piano de cola
(en alemán Flügel, ola), imitación del Kielflügel
; el piano cuadrado es horizontal (Tafelklevier), imitación de
la espineta o del clavicordio ; el piano piramidal, en forma de piano
de cola vertical y a partir del año 1800 aproximadamente, el pianino
(forma de piano vertical habitual). En el año 1855, la constructora
de piano "Steinway and sons" presentó en Nueva York,
un piano de cola con la máxima exigencia en precisión destacándolo
cono la mejor máquina construida hasta la fecha.
Los pianos modernos
Cuando hablamos del piano moderno nos referimos fundamentalmente a los
pianos diseñados y construidos desde la última década
del siglo pasado hasta el presente. Si bien este período de tiempo
es muy amplio, los pianos que se construyeron en él pueden considerarse
en conjunto puesto que las variaciones de diseño y materiales han
sido menores.
Dentro de los pianos modernos encontramos
dos grandes grupos
Pianos verticales
Pianos de Cola
Los pianos verticales se caracterizan por poseer el arpa,
las cuerdas y los martillos perpendiculares al piso. Como resultado de
esto nos encontramos con un piano en el cual su apariencia exterior es
la de un mueble "parado".
Los pianos de cola se caracterizan por poseer el arpa,
las cuerdas y los martillos paralelos al piso. En este caso el tipo de
mueble resultante esta "acostado" y el mueble en su parte posterior
tiene forma de cola.
Dentro de los pianos verticales nos encontramos con muebles
de distintos tamaños. De aquí que pueda hablarse de distintos
modelos genéricos de Pianos verticales.
Estos se pueden resumir en los siguientes cuatro grupos:
Vertical grande o antiguo (mal llamado "de concierto"),
de más de 140 cm de altura.
Vertical de estudio. De 110 a 139 cm de altura.
Vertical Consola. De 98 a 109 cm de altura.
Vertical Espineta. Menores de 98 cm de altura.
También pueden encontrarse, especialmente en las
medidas de Pianos Verticales Grandes o de Estudio, un tipo de piano muy
antiguo llamado "a bayoneta". Este tipo de piano se caracteriza
por poseer los apagadores situados por encima de la altura de los martillos
y comandados por una serie de alambres al modo de bayonetas.
En cuanto a los pianos de cola también encontramos
entre ellos distintos tamaños, con lo cual también se los
puede agrupar en grupos genéricos que en este caso son cinco, a
saber:
de Cola Mignon. Hasta 130 cm de largo.
de ¼ Cola. De 131 hasta 189 cm de largo.
de ½ Cola. De 190 hasta 225 cm de largo.
de ¾ Cola. De 226 hasta 255 cm de largo.
de Gran Cola. Superiores a 256 cm de largo.
Otra clasificación que habitualmente se realiza con los pianos,
independientemente que sean estos verticales o de cola, es su número
o cantidad de notas o teclas. Entre los pianos modernos construidos dentro
del período ya especificado se encuentran dos grandes grupos:
Pianos de 85 Notas
Pianos de 88 Nota
Generalmente el número o cantidad de notas nos da
solamente una referencia aproximada a la edad del piano. Sin generalizar
se puede decir que la mayoría de los pianos construidos entre fines
del siglo XIX y la primera década del siglo XX tenían 85
notas. Luego de ese período los pianos se construyeron y aún
hoy se construyen con 88 notas. Sin embargo, encontramos algunos fabricantes
de pianos como Steinway & Sons, que construían pianos de 88
notas ya desde los últimos años del siglo XIX.
Historia
Para conocer el origen del instrumento que nos ocupa debemos remontarnos
a la consideración de algunos otros instrumentos musicales más
antiguos de los cuales el piano es, de alguna manera, una evolución.
El instrumento musical más antiguo que inicia la
línea evolutiva que culmina en lo que hoy conocemos como piano
es la Cítara. Este instrumento es originario de Africa y del sudeste
de Asia y se remonta a la Edad de Bronce (alrededor del año 3000
a.C.). Consistía en un conjunto de cuerdas dispuestas a cierta
altura sobre una pequeña tabla, que eran puestas a vibrar mediante
las uñas de los dedos o algún otro elemento punzante.
Si imaginamos un instrumento musical que sea como una gran
cítara, con una gran cantidad de cuerdas que, en lugar de ser puestas
a vibrar por las uñas de los dedos o por algún elemento
punzante, son puestas a vibrar mediante la percusión de un pequeño
martillo sobre las mismas. El instrumento imaginado será un piano.
Un instrumento posterior a la cítara, aunque con
ligeras variaciones, fue el Monocordio (observe su fotografía en
la página cinco del libro "Piano"). Su construcción
se basaba en la colocación de una sola cuerda (de allí su
nombre: Mono=una Cordio=cuerda) considerablemente más larga que
las de la cítara, vibrando sobre una pequeña caja de resonancia
construida de madera. Sobre este instrumento fue que Pitágoras,
el famoso filósofo griego, realizó sus estudios sobre las
relaciones entre los intervalos musicales, entre otros.
El siguiente paso evolutivo lo constituyó el Salterio,
un instrumento construido sobre los principios de la cítara pero
con una forma trapezoidal en función de las distintas longitudes
de sus cuerdas. Poseía una rudimentaria tabla armónica y
pequeños puentes tonales. La forma trapezoidal del salterio es
la que más tarde se hace presente en el diseño de los primeros
harpiscordios. Una variación del salterio la encontramos en el
Dulcimer (página cuatro del libro "Piano") que, siguiendo
básicamente los mismos principios de construcción que el
salterio, estaba pensado para que sus cuerdas no sean tocadas con las
manos o con algún elemento punzante sino para que sean percutidas.
El piano tal cual lo conocemos hoy en día se basa,
entonces, en los principios de construcción de los instrumentos
mencionados, cuyas cuerdas no son ya tocadas con las manos sino percutidas
por martillos.
Hay una serie de elementos constitutivos de todos ellos
que, si bien han ido variando de forma, tamaño y material de construcción,
se hallan presentes en el piano. Estos elementos se pueden resumir en
los siguientes: un bastidor, esqueleto o estructura, un variado número
de cuerdas tensadas a través de él que vibran a una determinada
altura de una tabla o caja que se ocupa de amplificar su sonido. En los
instrumentos más antiguos, salvo en el dulcimer, estas cuerdas,
afinadas convenientemente y de muy distintas maneras a lo largo de la
historia y de las regiones geográficas, son tocadas con los dedos.
La idea de interponer algún tipo de aparato mecánico
entre las cuerdas y los dedos, de tal modo que aquellas no tengan ya que
tocarse directamente con los dedos, no es tan antigua y conforma uno de
los últimos pasos en la evolución del piano. Se supone que
los primeros intentos en este sentido tuvieron lugar alrededor de los
siglos XII y XIII.
Entre estos instrumentos encontramos al Clavicordio, un
instrumento en el cual las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un pequeño
clavo o aguja metálico. Este clavo o aguja era puesto en movimiento
desde un teclado accionado por los dedos. Este teclado, mediante sistemas
más o menos complejos de piezas de madera o metal, resortes y paños,
transmitía su movimiento al clavo o aguja. Este último "enganchaba"
la cuerda y la liberaba inmediatamente poniéndola a vibrar.
Un desarrollo posterior aunque contemporáneo al
Clavicordio produjo un instrumento llamado Harpiscordio. La diferencia
que encontramos entre ambos es que en este último las cuerdas eran
puestas a vibrar mediante un plectro o con la nervadura de plumas de aves.
Alrededor del año 1695 un italiano llamado Bartolomeo
Cristofori comenzó a construir un instrumento que, aunque básicamente
era de una especie similar al Clavicordio y al Harpiscordio, incluía
en el diseño de su mecanismo un concepto revolucionario. Puesto
que tanto el Clavicordio como el Harpiscordio ponían a vibrar las
cuerdas mediante algún tipo de púa o plectro, las cuerdas
comenzaban a vibrar siempre con el mismo volumen y tono independientemente
de cuan rápida o lentamente se presionaran las teclas. En el instrumento
desarrollado por Cristofori el elemento que ponía las cuerdas a
vibrar era una pieza de madera con la forma de un martillo cuya punta
estaba recubierta de cuero. Esto no producía un sonido metálico
y estridente como en el Clavicordio y el Harpiscordio sino un sonido mucho
más dulce y sostenido. Además, el mencionado martillo tenía
un sistema de escape mediante el cual era posible variar tanto el volumen
como así también el tono del sonido. En este instrumento
estaba notablemente aumentada la capacidad expresiva musical ya que en
él no era solamente posible producir un determinado sonido siempre
al mismo volumen y tono, como se mencionó acerca de los dos instrumentos
que anteceden al piano, sino que también era posible producir sonidos
con más o menos volumen que otros y producir una muy ligera variación
tonal. Y todo esto, claro está, era posible hacerlo desde el teclado,
según como éste se tocara. Movimientos rápidos y
bruscos de la tecla producían sonidos de gran volumen y brillantes;
movimientos lentos y apaciguados producían sonidos de menor volumen
y más dulces en cuanto al tono.
Este fue entonces el primer piano que se construyó.
El señor Bartolomeo Cristofori lo llamó "Forte-Piano",
nombre que no significaba nada más que hacer referencia a lo que
acabamos de decir como sus principales características: que el
instrumento podía producir sonidos fuertes (forte) y suaves (piano).
Hoy en día utilizamos más comúnmente la palabra Piano
para referirnos a este instrumento.
Bartolomeo Cristofori construyó tres pianos en toda
su vida, el más antiguo de los cuales se conserva en el Museo Metropolitano
de Arte de New York y data de 1720
Desde los primeros pianos del italiano hasta los pianos
actuales muchas mejoras y avances se han hecho, pero el concepto y la
idea fundamental para su construcción continúan siendo las
mismas. Se han optimizado materiales para lograr una mejor calidad de
sonido, se ha aumentado paulatinamente el número de notas para
ampliar la capacidad musical del instrumento y se ha mejorado el diseño
para lograr una mejor perfomance. Pero el concepto fundamental de Forte-Piano
como un instrumento capaz de lograr sonidos fuertes y suaves permanece
siendo el mismo.
Desde el piano de Cristofori hasta el piano moderno
Como recientemente mencionamos, el piano de Cristofori
fue el primero en poseer un sistema de mecanismo con martillo que podía
lograr tanto sonidos fuertes como suaves. En 1711 Scipione Maffei describe
uno de los primeros pianos de Cristofori como un "harpiscordio (gravicémbalo)
con fuerte y suave".
Hacia 1726 Cristofori introduce un nuevo elemento en sus
pianos, el sistema "una corda" que permanece hasta nuestros
días. Se basaba en la posibilidad de permitir al ejecutante mediante
un comando especial desplazar el mecanismo de tal modo que cada martillo
golpee sobre una menor cantidad de cuerdas de lo que habitualmente hace
para lograr un sonido muy suave. En los pianos modernos actuales el "una
corda" permite que el martillo del piano golpee sobre solo una cuerda
de cada grupo.
Las primeras composiciones específicas para pianos
hacen su aparición en 1732. Son las famosas 12 sonatas para piano
de Giustini.
Juan Sebastián Bach toma contacto por primera vez
con un piano hacia el año 1750. El piano estaba construido por
Gottfried Silbermann quien construía pianos desde 1725.
Este era un constructor de órganos de la ciudad
de Freiberg, en Saxonia. Tomó contacto con el piano de Cristofori
hacia finales de la década del 20 lo que lo movió a construir
los suyos propios. Bach se puso en contacto con él y le pidió
que alivianara el mecanismo y que reforzara el volumen del sonido en las
octavas superiores. Silbermann concretó el pedido lo que produjo
que Bach se convirtiera en Agente de ventas de estos pianos.
Desde el taller de Gottfried Silbermann se desarrollaron
las famosas escuelas de construcción de pianos conocidas como la
"Escuela alemana" y la "Escuela inglesa".
Dos discípulos de Silbermann llamados Johannes Zumpe
y Americus Backers emigraron a Londres donde desarrollaron un piano que
poseía el mismo mecanismo que el de Cristofori aunque con notables
modificaciones. Este mecanismo evolucionado fue el más tarde se
llamó "Mecanismo inglés".
Otro discípulo de Silbermann llamado Stein, tal
vez el más notable de ellos, realizó otras variantes al
mecanismo original de un diseñador llamado Schroter. Este mecanismo
fue el que más tarde se conoció como "Mecanismo alemán
o Vienes".
Entre los años 1760 a 1830 hubo una gran expansión
en la construcción de pianos. En 1762 se produce el primer concierto
de piano en toda la historia realizado por Henry Walsh en Dublin. El piano
cuadrado, una variante especial del piano de cola, hace su debut en 1776
por construcción de Sebastián Erard.
En 1773 se publican las famosa sonatas para piano Opus
2 de Muzio Clementi que intentan utilizar al máximo los recursos
del piano. En 1775 se construye el primer piano en los Estados Unidos
de América en una fábrica instalada en Filadelfia.
En 1795 se desarrolla en Londres en primer piano vertical.
Su diseñador era William Stodart.
En 1808 Sebastián Erard, un diseñador de
pianos Francés de origen alemán, patenta su famoso mecanismo
de simple repetición y presenta el agrafe que permitía permanecer
a las cuerdas en su exacto lugar luego del golpe de martillo. En 1810
Sebastián diseña el mecanismo de pedales tal como llega
hasta nuestros días. En 1822 introduce su mecanismo de doble repetición
que permitía una gran velocidad de repetición entre sus
teclas.
En el año 1828 Ignaz Bösendorfer funda su fábrica
en Austria. Estos pianos se encuentran actualmente entre los más
destacados del mundo. El año 1853 marca un hito en lo que se refiere
a formación de fábricas de pianos que hoy son de renombre.
El alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América
y funda Steinway and Sons en New York. Julius Blüthner funda su fábrica
en Leipzig y Carl Bechstein hace lo suyo en Berlín.
En 1863 Steinway diseña y construye el piano vertical
moderno con cuerdas cruzadas y una sola tabla armónica. En 1874
perfecciona el pedal Sostenuto. En ese mismo año J. Blüthner
patenta su famoso sistema aliquot que incrementa la resonancia de las
cuerdas al introducir una cuarta cuerda adicional a cada grupo de tres,
aunque más elevada. Esta cuerda no es percutida por el martillo
sino que vibra en simpatía.
En 1880 Steinway abre una sucursal en Hamburgo comenzando
a competir en el mercado europeo con sus dos fuertes contrincantes: Bechstein
y Blüthner.